Más de cien emprendedores asistieron al Encuentro Nacional de Emprendedores 2011


En el marco de la Semana Emprendedora Global, el programa  C-EMPRENDEDOR realizó el pasado martes el Encuentro    Nacional de Emprendedores, en el auditorio del complejo World  Trade Center. Asistieron 115 emprendedores que participaron  en años anteriores, o que lo están haciendo actualmente, de las actividades del programa.

Los primeros en exponer sus casos de éxito fueron Ana Laura Menoni, responsable de Un Mundo de Cajitas, Mónica Zanocchi y Natalia Jinchuk, fundadoras de Estudio Couture y Daniel Do Carmo, de OneLab. Tres emprendimientos diferentes, con historias diferentes.

Ana Laura contó que su emprendimiento, basado en la elaboración de cajitas de distintos formatos para joyas y otros artículos, surgió en 2002, cuando embarazada de su tercer hijo tomó la decisión de ser ama de casa, madre y trabajar desde su casa. “Empecé con nada de plata y un día me largué a venderlas y vi que tenía aceptación, y ahí más me entusiasmé”, recordó. Luego de pasar por momentos duros en que su familia le pedía que siguiera trabajando en la oficina para tener un sueldo seguro, desde 2008 redobló esfuerzos y comenzó a buscar apoyos para formalizar su empresa. Hoy trabaja con otras seis mujeres, madres de niños con discapacidad que quieren poder trabajar desde sus casas y para el futuro cercano proyecta tener su propio taller, ya que su casa está repleta de materiales.

Mónica Zanocchi y Natalia Jinchuk se conocieron en el mundo de la moda. En 2004 Mónica regresó a Uruguay luego de muchos años de vivir en el exterior, y vio que aunque “se sentía en el aire que el sector iba a explotar” no había medios uruguayos especializados en moda. Por eso creó blogcouture, y convocó a Natalia, una periodista especializada en moda, para participar. En 2009, con el objetivo de “profesionalizar el blog y hacerlo un negocio” según cuenta Natalia, se acercaron a C-EMPRENDEDOR. En los primeros cursos se dieron cuenta de que “el blog como negocio tenía un techo, y que el negocio era hacer lo mismo que hacíamos para el blog pero para empresas”. Así surgió Estudio Couture, un emprendimiento de comunicación sobre moda y diseño que ahora está incubado en Ingenio y que ya ha captado clientes importantes, como la organización de la MoWeek.

Daniel comenzó su emprendimiento después que lo despidieran de la empresa donde trabajaba. Sin embargo, esa fue su oportunidad ya que en ese momento “tomé la decisión de hacer algo y también la de no volver atrás”, contó en el Encuentro. OneLab   está especializada en el desarrollo de aplicaciones móviles para empresas, y sus primeros clientes fueron en el exterior, Argentina y España. La empresa comenzó brindando servicios web, pero llegó un momento en que se dio cuenta que “teníamos que crecer pero no sabíamos muy bien cómo”. Así llegó a C-EMPRENDEDOR y tras las capacitaciones su empresa comenzó a especializarse en aplicaciones móviles, un mercado en pleno desarrollo en Uruguay.

Espacio abierto

La segunda parte del Encuentro se basó en la dinámica de Open Space, un espacio ideal para desarrollar el networking. Bajo el eje “Ser emprendedor en Uruguay”, cada emprendedor pudo plantear un tema para discutir en pequeños grupos, por espacio de 20 minutos. Algunas de las muchas propuestas para debatir e intercambiar fueron “Cómo conseguir el primer cliente y asegurar la continuidad”, “Cambiar la cabeza de empleado a jefe”, Encontrar el producto correcto”, “La ansiedad para llegar a las metas”, “Hago, hago y ¿cuándo cobro?”, “Cómo cobrarle a amigos”, “Autorías y derechos”, “Socios: éramos amigas pero no éramos compatibles para trabajar”, “Autogestión y financiación” y “Las alianzas como forma de imponerse en el mercado”.  

Con mucha soltura los emprendedores se fueron movilizando por todo el auditorio, ya que cada uno podría ir cambiando de grupo y de charla según lo creyera conveniente. En pequeños grupos se veía a personas contando cuál era su emprendimiento, entregando tarjetas o folletos, correos electrónicos y teléfonos.

“Es muy lindo escuchar otras historias y saber que uno no están tan loco”; “Nos podemos nublar en algún momento y no saber para dónde apuntamos, entonces estas cosas sirven”, fueron algunas de las conclusiones de los propios emprendedores luego del Encuentro.

Desde C-EMPRENDEDOR, Paula Correa destacó que cada vez “hay un mayor número de personas que se animan a emprender en Uruguay, lo cual es un gran desafío”. El director nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas, Pablo Villar, aseguró por su parte que las instituciones públicas deben cuidar la capacidad de emprender: “es uno de los recursos sociales más inocuos, que tiene que tener nuestro mayor cuidado, porque no podemos despilfarrar esa capacidad de emprender”. Villar destacó que a nivel del Estado pero también con instituciones privadas se está empezando a trabajar en “un marco legal” para el emprendedurismo, que “asegure algunas condiciones mínimas para que estos emprendimientos tengan mayores posibilidades de éxito”. 

 

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