Estudio Couture Estudio Couture

 Mónica Zanocchi y Natalia Jinchuk, fundadoras de Estudio Couture

                                

Acompañar al mercado: estar en el momento justo


Estudio Couture es una empresa de comunicación especializada en moda y diseño. Sus fundadoras son las editoras de BlogCouture, un blog que logró posicionarse como referente en el tema en pleno boom del rubro en Uruguay.


Con menos de dos años de vida, Estudio Couture ya cuenta con clientes importantes en su historia: organizaron las tres ediciones de la MoWeek, uno de los eventos más importantes de moda en Uruguay, y han trabajado en campañas para Skip y la marca francesa Hermés. Mónica Zanocchi y Natalia Jinchuk se conocieron a través de BlogCouture, un blog sobre moda y diseño creado en 2007 por Mónica, al que se sumó Natalia en 2009 como periodista especializada.


Según cuenta Zanocchi, licenciada en Marketing, en 2007 “no existía un medio que hablara de moda y diseño a nivel conceptual, profundo. La periodista con más propiedad era Natalia, pero no existían medios digitales que estuvieran hablando del tema”. En ese momento, Mónica, que volvía tras varios años de vivir en el extranjero, consideró que el rubro estaba en expansión. “Se sentía que iba a haber un boom, y hoy la moda en Uruguay se desarrolla cada vez más y mejor”, opinó.


El blog, que además cuenta con la participación de varios colaboradores, se convirtió en un espacio referente. “Veíamos un futuro rico por delante y una oportunidad de realmente dedicarnos a lo que nos gustaba desde el blog”, explicó Mónica, y complementó Natalia: “Me acuerdo perfecto el momento que nos vino una epifanía de que queríamos dedicarnos al blog en forma profesional. Yo había dejado de trabajar en un diario y estaba haciendo un horario part time en otro trabajo. Estaba escribiendo una nota sobre Menini Nicola (un estudio de diseño de muebles) y ahí le dije a Moni: ‘Tenemos que profesionalizarlo, esto tiene mucho potencial, hay que hacer algo’. Ahí fue cuando vimos la oportunidad de C-EMPRENDEDOR”. 


A fines de 2009 presentaron su proyecto al programa, con la idea de profesionalizar y comercializar el blog a través de la venta de publicidad, y quedaron seleccionadas para iniciar la capacitación en marzo de 2010. Sin embargo, durante el proceso se dieron cuenta que el negocio no estaba en la venta de publicidad.


“Fue un proceso muy interesante porque cada clase apuntaba a un aspecto de lo que realmente significaba tener un negocio. El intercambio con los otros emprendedores también fue muy valioso”, apunta Mónica, que cuenta que fue durante la investigación de mercado que se dio el cambio de perspectiva: “En la discusión que teníamos con los profesores surgió el tema del mercado de Internet, qué negocios estaban ganando plata en Uruguay y cuáles no, y nos dimos cuenta que los bloggers no estaban ganando plata por sus blogs, pero sí estaban logrando trabajo fuera, por haberse posicionado con el blog. Fue justamente lo que pasó con nosotras”. Mónica y Natalia se dieron cuenta que “no íbamos a vivir de vender un banner por mes” y encontraron una nueva oportunidad de negocio: hacer lo que hacen en el blog pero para empresas.


“Terminamos el proceso de capacitación llegando a esa conclusión: el negocio no estaba en comercializar el blog, el negocio estaba en ofrecer los servicios, lo que hacíamos en el blog pero para empresas”. Así, Estudio Couture se encarga de la comunicación de las marcas de moda y diseño en las redes sociales, elaborando contenidos de alta calidad para los blogs de las propias marcas, contenidos para campañas publicitarias, relaciones públicas o difusión en prensa.


La moda y la necesidad de comunicación


Como una señal, en el momento de redefinición, una empresa las convocó para realizar exactamente ése trabajo. Para Natalia la propuesta del Estudio “coincidió con una demanda del mercado en el momento justo”.


Por el desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación e Internet, el mundo de la moda se vuelve cada vez más exigente. “A nivel de comunicación las marcas tienen mucha presión para estar en lo último y tener una imagen interesante”, considera Mónica, que afirma que ese movimiento llegó a Uruguay. “Si bien antes había marcas de ropa, ahora pretenden ser marcas de moda. Para eso tenés que tener un lenguaje desarrollado, sobre todo visual”, agrega Natalia.


Cuando terminaba el proceso en C-EMPRENDEDOR, con un nuevo plan de negocio y un objetivo definido, apostaron a la incubación en Ingenio, para la que quedaron seleccionadas. Hoy ya tienen imagen corporativa, se instalaron en su nueva oficina y han contratado personal. “Desde 2010 no hemos dejado de estar de alguna forma amparadas por algún tipo de apoyo a emprendedores, y creo que ha sido fundamental; hemos salteado pasos, nos equivocamos menos de lo que nos hubiéramos equivocado, y además, tener una visión del negocio ha sido fundamental”, concluye Mónica.  


Si bien en su caso la transición hacia la dedicación a tiempo completo en el emprendimiento fue “bastante natural”, reconocen que la vida del emprendedor “por momentos se pone complicada”: “hay mucha presión, al principio no estás del todo organizado entonces tomás trabajos para los que no tenés tiempo, pero tenés que facturar y tenés ansiedad por captar nuevos clientes”, explica Mónica. Pero el emprendedor también tiene la libertad de imponer su ritmo de trabajo, destaca Natalia: “queremos establecer una energía y una impronta que sea personal, que todo lo que hagamos corresponda con nuestra filosofía”.


Para ambas el mercado de la moda y el diseño está viviendo un “boom”, que se refleja en la cantidad de estudiantes de diseño (por ejemplo, el Centro de Diseño Industrial pasó de habilitar el ingreso de 20 estudiantes por generación a habilitar 100), la cantidad de nuevos institutos de enseñanza que abren carreras de diseño, y a nivel institucional la multiplicación de organismos que nuclean y apoyan a las marcas (Conglomerado de Diseño de Uruguay, Cámara de Diseño de Uruguay, Centro de Tendencias del LATU). “En algún momento Uruguay apuntó a las nuevas tecnologías y ahora hay una nueva rama que está apuntando al diseño. Creo que hay mucho talento. Aunque hay problemáticas de producción, las buenas ideas sobran”, reflexiona Mónica.


De cara al futuro, Natalia y Mónica imaginan una empresa reconocida a nivel local pero también internacional. “La empresa está yendo al camino de potenciar negocios de moda y diseño, que nuestro aporte mejore los negocios de nuestros clientes, acá y también hacia fuera. Es importante lograr la forma de que nuestro negocio logre trascender fronteras”, cuenta Mónica.


Artesanal y de calidad


Couture” significa costura en francés. “Es una palabra muy reconocida en el mundo del diseño y la moda”, explica Mónica, que recuerda que también quería un nombre para el blog que transmitiera “los aires de atelier y taller de alta costura”: procesos hechos a mano, adaptados al cliente, y de excelente calidad. Cuando discutían cómo nombrar a su nuevo estudio, ambas pensaban en otros nombres aunque nada las convencía, pero terminaron por darse cuenta que “couture”, además del concepto, era la marca que las identificaba y les había permitido montar su negocio. El nombre estaba ahí mismo. 

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